Otra Vuelta del Planeta

November 16, 2016

Después de los ataques terroristas del 11 de Septiembre de 2001, casi la nación entera se hallaba sumergida

 

en una onda de temor e ira. Se buscaba a Osama bin Laten pero como lo podían ubicar, se lanzaron ataques en contra de los inmigrantes mexicanos.  Pocos días antes del “9-11”, activistas del movimiento pro derechos inmigrantes pretendían viajar a Washington para celebrar la aprobación de una ley de reforma migratoria.  Después de los ataques aquel proyecto de ley murió en el Congreso.  Se unieron demócratas y republicanos tras el proyecto de sacar a los indocumentados del país.

En aquel momento no nos dimos por vencidos y tampoco debemos hacerlo ahora. Presentamos nuestras familias a la nación.  Dimos nuestro testimonio en audiencias de gobiernos municipales, de condados, de estados y ante el Congreso federal.  Tuvimos platicas con los sindicatos y con las iglesias. Nos organizamos y íbamos marchando juntos con millones de latinos, con o sin papeles.  En Chicago empezamos el movimiento de santuario de nuevo.  Nos movilizamos para elegir al presidente Obama bajo la promesa de una reforma migratoria durante sus primeros 100 días en la casa blanca.

Cuando Obama incumplió su promesa, marchábamos otra vez, hasta el punto nos concedió el programa DACA para los soñadores, justamente antes de su reelección.  En la segunda administración de Obama nos manteníamos en pie de lucha.  Logramos ganar la “discreción procesal”, es decir, una política por la cual las autoridades migratorias sencillamente cierran los casos de indocumentados que tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses y que han tenido una trayectoria de haber trabajado en este país, y permitir que permanezcan aquí.  Al fin ganamos otra orden ejecutiva presidencial, la expansión de la DACA.

Ahora viene Trump.  Ha prometido construir una muralla y deportar a los 11 millones de indocumentados, y hasta quitar la ciudadanía de aquellas personas que han nacido en los Estados Unidos con padres indocumentados.  Como parte de su campaña electoral dijo que iba a cancelar el programa DACA que protege a los soñadores, que los iba a deportar a todos.

Ahora Trump habla de una cerca en lugar de una muralla.  Dice que lo primero que hará es deportar a los que tienen records delictivos, mientras que cierre la frontera.  Luego decidirá qué hacer con los demás de nosotros. 

¿Qué cambió?  Después de los ataques terroristas del 9-11 parecía que toda la nación estaba en contra de nosotros.  En la elección de la semana pasada, Clinton y su partido demócrata ganaron por más de 2 millones de sufragios.  Para ganar la elección por medio del Colegio Electoral, los republicanos tuvieron que recurrir a medidas como suprimir al  voto afronorteamericano y latino, por medio de leyes racistas en los estados.  En realidad Trump recibió menos votos que el candidato presidencial republicano anterior, en 2012. 

¿Se acuerdan quien hizo campaña con Trump en Arizona?  Sí, fue el infame comisario Joe Arpaio, el mata-inmigrantes de Arizona.  En esta elección, los votantes latinos lo sacaron a patadas de su oficio.

Si es cierto que los republicanos controlan ambas cámaras del Congreso además de la Casa Blanca.  Pero carecen del apoyo de la mayoría de los norteamericanos. Nosotros tenemos los números, que van en aumento todos los días.  Todos los días también tendremos que luchar en contra de las deportaciones. Cada vez que alguien cae preso, será necesario movilizarnos.  Lo hemos hecho antes  y lo haremos otra vez.

El alarma ha sonado y estamos totalmente despiertos. El mundo ha dado otra vuelta.   Esta vez estamos empezando con la mayoría de nuestro lado. 

 

As the World Turns…

       By Elvira Arellano

 

We have been here before – only there is something different now.

After 9/11 in 2001 almost the entire nation was living in fear and anger. They were looking for Bin Ladin but they couldn’t find him so they directed their anger at the Mexican immigrant. Only a few days before 9/11 immigration activists were preparing to go the Washington DC to celebrate the passage of a reform law. After 9/11 that legislation died in the Congress. Democrats and Republicans were joined at the hip, intent on driving immigrants from the nation.

We didn’t give up then – and we shouldn‘t give up now. We brought our families before the nation. We testified in local city councils, county board, state legislatures and before the U.S. Congress. We talked with the unions and the churches. We organized ourselves – and we marched with millions of Latinos – both with and without papers. In Chicago we began the sanctuary movement again. We mobilized and elected President Obama on the promise of immigration reform in the first 100 days.

When President Obama broke his promise we marched and rallied again – until right before his second election the President gave us DACA for the Dreamers. We fought on in the second term. We won prosecutorial discretion – an enforcement policy that meant ICE would simply close the cases of those with U.S. citizen children and a record of employment – and let them stay. Finally we won a second executive order from the President to extend DACA to the families.

Now we have Trump. He promised to build a wall and deport eleven million people, even stripping citizenship from those born here to undocumented parents. He campaigned on repealing the executive order that protected the dreamers and he said they would be deported.

Now Trump is taking about a fence not a wall. He is saying he will first move to deport those with criminal records and secure the border – then he will decide what to do with the “rest of us.” 

What changed? After 9/11 it seemed the whole nation was against us. In this last election, Clinton and the democrats won the popular vote by over two million votes. To win the Electoral College vote the republicans had to suppress the African American and Latino vote with racist state laws. Trump actually got fewer votes than the previous Republican candidate for President.

Do you remember who campaigned with Trump in Arizona? Yes, it was the infamous Sherriff Arpao – immigrant killer of Arizona. Latinos put that villain out of office in this election!

Yes the Republicans control both houses of congress and the white house – but they do not have the support of the majority of the people in this country. We have the numbers – and our numbers increase every day. We will have to fight the deportations every day. We will have to mobilize every time someone is arrested. We have done that before and we can do it again.

The alarm has been sounded and we are wide awake. The world has turned again. This time – we are starting with the majority on our side. 

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